La cuarta silla
Este podcast propone un análisis interdisciplinario de problemáticas y desafíos contemporáneos que atraviesan a la sociedad, abordando temas vinculados a la tecnología, la psicología, la filosofía, la educación y las transformaciones culturales. A través del debate, la reflexión crítica y el intercambio entre distintas perspectivas profesionales, cada episodio desarrolla una temática diferente. Además estos profesionales interactúan con “La Cuarta Silla”, una voz simbólica —representada por la inteligencia artificial— que interviene para cuestionar, tensionar y ampliar el análisis desde posiciones contrapuestas. El programa busca generar pensamiento crítico, abrir nuevas preguntas y reflexionar sobre los cambios que redefinen la experiencia humana en el mundo actual. Conducido por Matías Oller Gogol, Kevin Jesús Oller Gogol e Ignacio Tutera, con Agustín Furtado en la producción general y Tomás Vial en la operación técnica.

La Cuarta Silla es un GOPC que propone un análisis interdisciplinario de problemáticas y desafíos contemporáneos que atraviesan a la sociedad, abordando temas vinculados a la tecnología, la psicología, la filosofía y las transformaciones culturales. A través del debate, la reflexión crítica y el intercambio entre distintas perspectivas profesionales, cada episodio desarrolla una dinámica distintiva: “La Cuarta Silla” interviene para cuestionar, tensionar y ampliar el análisis desde posiciones contrapuestas. El programa busca generar pensamiento crítico y reflexionar sobre la actualidad.
¿Quién tiene la verdad cuando una inteligencia artificial puede responder casi cualquier pregunta en cuestión de segundos?
En este tercer capítulo de La Cuarta Silla, Matías Oller Gogol, Kevin Oller Gogol e Ignacio Tutera ponen en debate una de las preguntas más antiguas de la humanidad frente a una de las tecnologías más disruptivas de nuestro tiempo: ¿qué es la verdad en tiempos de inteligencia artificial?
A lo largo del episodio reflexionamos sobre la posverdad, el pensamiento crítico, la influencia del lenguaje en nuestra forma de pensar y la creciente confianza que depositamos en los sistemas de IA. También nos preguntamos qué ocurre cuando comenzamos a aceptar una respuesta simplemente porque parece convincente, rápida o confirma aquello que ya pensábamos.
El episodio profundiza además en una cuestión especialmente inquietante: durante siglos, el conocimiento estuvo ligado a la experiencia, al cuerpo y a la responsabilidad de quien lo transmitía. Hoy podemos preguntarle a una máquina que no tiene biografía, experiencia ni subjetividad y, aun así, atribuirle un saber que parece ilimitado.
Porque quizás el verdadero problema no sea que la inteligencia artificial nos mienta.
Quizás sea que dejemos de buscar la verdad por nosotros mismos.
Y cuando llega el momento de ocupar la cuarta silla, la propia IA nos devuelve una pregunta todavía más incómoda: ¿confían ustedes en mí… o están dejando de confiar en ustedes mismos?
